lunes, 20 de septiembre de 2010

Viviendo como Rocky Balboa.

rockybann

Desde hace algún tiempo ando en este asunto de vivir,  existir y resistir. Como la mayoría de humanos, yo (salvo en mi niñez) no recuerdo haber tenido una vida acomodada.
El recorrido de este largo -¿o más bien corto?- periplo de la vida se vuelve mucho más difícil conforme se va avanzando. Día tras día nos enfrentamos a situaciones adversas que tarde o temprano terminan modificando nuestro carácter, nuestra forma de afrontar los problemas. Inevitablemente, así se va configurando nuestra personalidad: Todo lo que he vivido, todo lo que he afrontado, lo que he superado (o en lo que he fracasado) me ha traído a este momento y me ha hecho ser lo que ahora soy.
Por lo general, cuando las cosas van cuesta abajo, cuando los problemas parecen no tener solución o cuando las metas parecen ser inalcanzables empezamos a creer que la lucha o el esfuerzo quizás no merece la pena. Muchas veces dejamos que todo ese peso nos aplaste por completo, sin siquiera hacer algún esfuerzo por soportarlo y resistir hasta que no se pueda más con el. Cuando de antemano asumimos la derrota, estamos actuando como cobardes.
Aún siendo un personaje ficticio, siempre he admirado a Rocky Balboa. Y no lo hago porque sea el boxeador que siempre gana sus peleas y al que todo el mundo quiere, si no porque es un ícono de la perseverancia, del valor y del coraje que se necesita para sobrevivir en este mundo.
El mensaje que transmite en cualquier película de Rocky, más allá de los golpes (que tan sólo ven aquellos que se quedan en la superficialidad), es que cualquiera con un gran corazón puede conseguir todo aquello que se proponga, sin importar las trabas que a uno se le pongan por el camino. Y si la victoria no llega, al menos habremos luchado por lo que creemos justo y esa sensación es ya en sí un triunfo. Es la única manera de alcanzar la meta y aunque lleguemos adoloridos, cansados, con mil batallas a nuestras espaldas y  después de haber encajado golpes por doquier, siempre podremos decir que nadie ni nada ha conseguido derribarnos ni hacernos doblar la rodilla. Ésa es la nobleza y la dignidad del perdedor que, aún a sabiendas que todas las apuestas están en su contra, se entrega a fondo, desviviéndose, sin escatimar esfuerzos.
Quiero compartir con ustedes este fragmento de la película "Rocky Balboa” (o Rocky VI), que me ha servido de inspiración y me ha ayudado a recordar que solo se ganan luchas cuando uno resiste como una roca, sin rendirse:

Yo si quiero vivir de la misma manera que Rocky. ¿Y tú?

viernes, 19 de marzo de 2010

Frases Marcianas

 

"Me he esmerado en no ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones humanas, sino en entenderlas.”

 

Baruch de Spinoza

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Los 24 han llegado.

Pues sí, los marcianos también envejecemos. Hoy me han mandado un E-Mail bien interesante que habla sobre los síntomas que empiezas a tener a los veintitantos años. Me sentí plenamente identificado con estas frases:
A los veintitantos años…
…te empiezas a sentir inseguro. Te preguntar dónde estarás en un año o dos, pero luego te asustas al darte cuenta que apenas sabes donde estás ahora.

…te empiezas a dar cuenta de que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años atrás. Mandar a la gente al carajo ya no es tan difícil.

…te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudio, pareja, etc... Cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato.
…las multitudes ya no son “tan divertidas”. A veces te incomodan, tan solo quieres pasar un buen rato con alguien y conocer el significado de una compañía interesante.

…te rompen el corazón y te preguntas cómo esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal. Por lo tanto te cuesta mas trabajo llegar a querer.

…te acuestas por las noches y te preguntas por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor. Te preguntas por nadie tiene ese algo especial, que te deje sin respiración. Muchos de los que conoces y ya llevan años de novios empiezan a casarse, cosa que quizás te agrade, pero a la vez te alarma.

…salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo.

…te sientes genial e invencible algunas veces. Otras sólo, con miedo y confundido. De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando.
Si eres “veintitanteañero” seguramente reconocerás alguno de estos síntomas en ti. Supongo que es algo común entre Terrícolas y Marcianos. Por cierto, discúlpeme queridos visitantes, los tengo que dejar por hoy: una rica marquesa intergaláctica me espera. Bye!

domingo, 1 de noviembre de 2009

Stand by me

Pocas veces me he sentido tan atraído y emocionado por una causa terrícola, tan plenamente identificado con un propósito y tan espontáneamente movido por una iniciativa. Esta es una de esas raras ocasiones.
La historia comienza así: Un día mientras caminaba por las calles de Santa Mónica (California), Mark Johnson escuchó a un músico callejero llamado Roger Ridley cantando Stand By Me. Se dio cuenta de que la voz, el alma y la pasión de Roger (y de tantos otros como él) tenía que ser compartida con el resto del mundo. Justo en ese momento se le ocurrió la genial idea de construir un estudio de grabación móvil de calidad profesional y viajar  con él hasta donde la música le llevara. Así nació Playing For Change, un movimiento multimedia creado para inspirar, conectar y llevar la paz al mundo a través de la música.
Hoy en día, la organización Playing For Change ofrece espectáculos en varios países, lo que ha convertido en verdaderos ídolos a todos los músicos que la integran. Personalmente siento una gran admiración por Grandpa Elliot (segundo cantante en el siguiente video), un conocido y talentoso músico callejero de New Orleans (EE.UU) que se ha hecho más popular aún por su simpatía, humildad y la pasión con la que interpreta sus canciones.
“No importa si la gente viene de diferentes entornos geográficos, políticos, económicos, espirituales o ideológicos, la música tiene el poder universal de trascender y unirnos como una sola raza humana.”
Playing For Change

La música es ciudadana del mundo, habla todos los idiomas, es universalmente popular, deambula a pie, vive en las calles, duerme bajo el cielo estrellado...  y lo hace en paz.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Conversando con mi perro “toto” sobre los terrícolas y su adicción a las redes sociales.

adicto-a-las-redes

TOTOcomentario  pequeño finalpsd Toto: Ehmmm, Donavan… ¿Qué es una red social?

donavan comentario  pequeño finalpsdDonavan:  Te explico Toto. Desde la llegada de la web 2.0 a la Tierra, las redes sociales se  han convertido en todo un fenómeno sociológico.  Estos servicios (la mayoría gratuitos, cabe destacar) reúnen a grandes cantidades de usuarios a través de todo el planeta con la finalidad de promover la interacción social, el intercambio dinámico de información entre personas, grupos e instituciones. Para que puedas entender un poco mejor lo que es una red social, te dejo este video explicativo: [ver video]

TOTOcomentario  pequeño finalpsdToto: Vale, entendido. ¿Entonces cual es el problema con las redes sociales y los terrícolas?

donavan comentario  pequeño finalpsdDonavan: Seguramente habrás oído hablar de las redes sociales más conocidas en internet: Twitter, MySpace, Youtube, flickr y Facebook. Pues bueno, este tipo de comunidades juntas suman un total aproximado de 70 millones de usuarios en todo el planeta. Imagínate Toto, ¡Setenta millones de usuarios! Es demasiado obvio que esta no es una de esas modas pasajeras de los terrícolas. Las redes sociales llegaron a la tierra para quedarse y están afectando de manera significativa el comportamiento de los humanos y la manera en como interactúan. Fíjate como ellos mismos reflejan su realidad:

TOTOcomentario  pequeño finalpsdToto: Pero, ¿Cómo es posible? Esto tiene que ser una broma, no creo que los humanos sean tan dependientes de las redes sociales como dices…

donavan comentario  pequeño finalpsdDonavan: Para nada Toto, esto ya es una realidad. Allá en la tierra he tenido la oportunidad de infiltrarme en uno que otro local público de internet (claro, he sido muy cauteloso, he ido disfrazado de terrícola). Me he dado cuenta que lo primero que ellos hacen cuando entran a la computadora es ingresar a sitios como facebook, youtube o twitter. Pero no todo termina ahí: luego de eso, usan sus teléfonos móviles y entran de nuevo a esas páginas para revisar si en esos 2 minutos que tardaron saliendo del local tuvieron respuestas de los amigos, o fueron etiquetados en alguna foto.

TOTOcomentario  pequeño finalpsdToto: ¡Woow! Imagino que esas redes sociales deben ser muy entretenidas e interesantes para crear semejante adicción.

donavan comentario  pequeño finalpsdDonavan: El contenido de este tipo de redes depende de los usuarios. El aporte de ellos (ya sea con videos, fotos, texto, aplicaciones, música) es lo que vamos a visualizar cuando ingresemos a uno de estos servicios. Sin embargo, no siempre es interesante, útil o coherente lo que publican los terrícolas.

Acá una demostración de ello: rslol2

TOTOcomentario  pequeño finalpsdToto: Que extraños son esos humanos, ¿eh? De cualquier manera, creo que voy a pensarlo 2 veces antes de crearme una cuenta en alguna de esas redes sociales cuando me toque ir a la tierra…

donavan comentario  pequeño finalpsdDonavan: Las redes sociales pueden ser muy útiles si se usan con responsabilidad y prudencia. ¿Sabes cuándo debes empezar a preocuparte? Cuando dejas de hacer cosas triviales como salir a un parque, ir a la playa o reunirte con tus amigos de vez en cuando. El problema no es el uso de la red; ella ahí estará, y desde luego te ayudará en muchas cosas. El problema está en el exceso y uso incorrecto.

Bueno amigo, ya me tengo que retirar. Antes de irme, te dejo un link donde podrás medir tu porcentaje de adicción a las redes sociales:

¿Qué tan adicto eres a las Redes Sociales?  (Test)

¿Quién eres?

mirror_by_smth_fresh
¿Quién eres? ¿Quién soy?
Todo este asunto de la identidad todavía sigue siendo un problema para los terrícolas. Desde que se han asomado por la tierra, han tratado de descubrir quienes son. Desconcertados ante la incógnita de "su propio yo", procuran dar sentido a sus existencias, justificándola con externalidades y trivialidades.
¿Qué tal si hacemos un ejercicio mental?:
Imagínate que un día estás de paseo por el bosque. De pronto descubres una pequeña nave espacial parada en el sendero, delante de ti. De la nave espacial sale un ser, un pequeño marciano que se queda parado, mirándote fijamente. ¿Qué habrías pensado tú en un caso así? 
Bueno, eso no importa, ¿pero se te ha ocurrido pensar que tú mismo/a eres una marciano/a? Es cierto que no es muy probable que te vayas a topar con un ser de otro planeta y ni siquiera sabemos si hay vida en otros planetas pero puede ocurrir que te topes contigo mismo/a, puede que de pronto, un día te detengas y te veas de una manera completamente nueva. Quizás ocurra precisamente durante un paseo por el bosque o en este instante. Soy un ser extraño, pensarás. Soy un ser misterioso. Es como si te despertaras de un larguísimo sueño, como la Bella Durmiente. ¿Quién soy?, te preguntarás. Sabes que gateas por un planeta en el universo ¿pero qué es ese universo?. 
Si llegas a descubrirte a ti mismo/a de ese modo, habrás descubierto algo igual de misterioso que aquel marciano que mencionamos hace un momento. No sólo has visto un ser del espacio, sino que sientes desde dentro que tú mismo/a eres ese ser tan misterioso.
Cita extraída de "El mundo de Sofía" (Jostein Gaarder).
Un día me preguntaron:
  • ¿Quién eres?
  • Yo, soy Dónavan
  • No pedí tu nombre, te pregunté: ¿quién eres?
  • Un marciano, sexo masculino
  • No pregunté por tu origen o género… ¿Quién eres?
  • Ok ok, soy el embajador del Planeta Marte en la tierra.
  • ¡No, no, no! No pregunté sobre obligaciones, profesión, ni nada de eso. Pregunté: ¿Quién eres?
  • Pues, ehmm… soy un marciano algo tímido, soñador, idealista, amable, respetuoso  y muy curioso al que le gusta observar a los terrícolas de vez en cuando.
  • Olvídalo amigo, no te pregunté tampoco cuales son tus cualidades o gustos.  Piénsalo bien, luego me respondes.
Después de eso, me he hecho la misma pregunta miles de veces: ¿Quién soy?. En ninguna oportunidad creo haber conseguido una respuesta definitiva. Quizás lo más común sería responder: "Yo soy Dónavan, el marciano", pero eso no nos diría nada. Dónavan es un simple nombre de pila. ¿Qué es ser Dónavan entonces?. 
Estas son algunas cosas que creo saber sobre mi :
  • Soy materia que en este tiempo existe pero que poco a poco se degenera y se acaba.
  • Soy mutable y a cada momento soy diferente. Antes era de una forma y ahora soy otro, en muchos aspectos no me conozco , en las situaciones difíciles incluso me desconozco. Lo que sigue siendo igual es mi nombre.
Sin embargo, de lo único que estoy plenamente seguro hoy en día es de que soy una masa llena de interrogantes. 
¿Y tú? ¿Sabes quien eres?